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Fundación Colombiana de Periodismo

“¿Era veraz la grabación? Sí, sí lo era”: Fernando Ramírez sobre caso Bieri


Por Cecilia Orozco Tascón / Especial para El Espectador

Publicado el 01/28/2019 en ARTÍCULOS

“Los mensajes del Gobierno entre Bieri, la ministra de las TIC y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez fueron contradictorios”, opina Fernando Ramírez. / EFE

El presidente de la junta directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y editor del diario “La Patria” de Manizales, le puso, en esta entrevista, los puntos y las íes a la defensa del gerente del Sistema de Medios Públicos, Juan Pablo Bieri, quien se vio obligado a renunciar por la censura que le quiso imponer a un periodista. Bieri asegura que la FLIP violó sus comunicaciones porque se reveló el contenido de una grabación. Ramírez contesta que el interés público prima sobre el privado.

¿Cuál es su opinión sobre la actitud del gerente del Sistema de Medios Públicos RTVC, Juan Pablo Bieri, de quien la FLIP dio a conocer una grabación en que habla de “matar la producción (del programa ‘Los puros criollos’, que presenta el periodista Santiago Rivas) … poniéndolo a las tres de la mañana”, en un acto que fue interpretado como censura y que produjo su renuncia esta semana?

Es evidente que se tenía que ir. Y que haya renunciado es un ejemplo para otros funcionarios. Hay que reconocérselo en un país en donde tanto cínico se queda en el cargo a pesar de las pruebas en su contra. Dicho esto, también hay que llamar la atención sobre el manejo que se hace de los medios públicos en nuestro país, y que es propagandístico. Lo que pasa es que en esta ocasión se pudo demostrar, y ocurrió en la televisión pública nacional. Pero que se haya puesto al descubierto no significa que suceda por primera vez. La invito a ver cómo funcionan algunos canales locales y regionales en su parrilla de noticieros: con marcados intereses electoreros o en favor de la imagen de sus presidentes de juntas directivas, es decir, los gobernadores y alcaldes de las zonas respectivas.

Entonces, y aunque no implique que esa costumbre sea democrática ni legítima, ¿la FLIP tienen evidencia de que la actitud de Bieri es común en el país?

Sí. Hay cierta tendencia entre quienes ostentan el poder a querer hacer de los medios públicos su caja de resonancia. Ahí es donde falla nuestra democracia. Este episodio es una oportunidad para que demos una discusión amplia y franca sobre cómo deben manejarse los medios públicos.

En su defensa Bieri dijo, en redes sociales, que sus conversaciones privadas habían sido intervenidas ilegalmente e, incluso, citó unos delitos que habría cometido la FLIP al publicar la grabación. ¿Qué responde ante esa afirmación?

Insinuar siquiera que la FLIP interviene conversaciones o violó su derecho a la intimidad es un disparate. Parece que el señor Bieri no asistió, en la universidad, a la clase de libertad de expresión. Hay que diferenciar entre captar la información, cosa que en ningún caso hizo la FLIP, y difundirla. En su calidad de funcionario estatal, Bieri debería entender que la decisión que tomó afectó los intereses públicos. Si se tiene acceso a una grabación que demuestra que efectivamente hubo censura, la cual además intentó cubrir con mentiras, prima el derecho de los ciudadanos a conocer esa información. Al escuchar lo que se dice en esa grabación no hay que ser ningún experto para darse cuenta de que la decisión del exgerente de RTVC sobre eliminar el programa Los puros criollos tuvo todo que ver con la posición del periodista Rivas sobre un proyecto de ley en que está interesado el actual Gobierno. Un país que celebra el ingreso a la OCDE no puede desconocer sus estándares de protección a denunciantes de actos non sanctos (Whistleblowers).

El señor Bieri le atribuye mala fe a la fuente de la FLIP y también sugiere la de la propia Fundación. La dirección ejecutiva y la junta directiva que usted preside, ¿cómo trataron el caso y bajo cuáles consideraciones tomaron la decisión de hacer pública la grabación?

Los ciudadanos pueden tener la seguridad de que se actuó con total responsabilidad. La decisión no era fácil. Por eso fue motivo de discusiones. Se buscó un contacto con el Gobierno Nacional que no atendió tan ágilmente como nos hubiera gustado. Los funcionarios justifican la demora con sus tropiezos de agenda. Lo entendemos. Más allá de eso, lo que se debía mirar, y así lo hicimos, era examinar ciertas consideraciones obvias: ¿era veraz la grabación? Sí, sí lo era. ¿El tema que se tocaba era de interés público?, por supuesto que lo era. ¿Revelar la grabación aportaba algo a la discusión pública? Los hechos demuestran que así fue.

En la decisión de la FLIP, ¿incidió el engaño con que Bieri intentó cubrirse antes de que se supiera que había una constancia grabada de sus palabras?

La FLIP, en sus 23 años de experiencia, ha aprendido a no apresurarse con declaraciones, a analizar los diferentes puntos de vista, a considerar cómo es mejor atender un caso u otro. Y en este, después de las mentiras que el exgerente de RTVC había dicho, tanto en declaraciones como en documentos públicos sobre la censura a Rivas, no creemos que hubiera otra manera de actuar sino como lo hicimos. Lo que se pretende ahora es desviar la atención, y no creo que el país caiga en ese juego.

Pero Juan Pablo Bieri también asegura que nunca censuró a nadie. Y lo demostraría con el hecho de que el programa “Los puros criollos” no dejó de emitirse. En su concepto, cuando un acto de represión, como el que tratamos aquí, no se puede concretar -en este caso por el escándalo público que se produjo- , ¿deja de tener carácter de censura?

El señor Bieri suspendió las repeticiones del programa, tal como estaba previsto. Y lo hizo en retaliación por las opiniones del periodista de ese programa sobre el proyecto de ley de las TIC, que es de interés del Ejecutivo. Ahí se configuró un acto de censura. Él se excusa en que el programa está disponible en internet, pero eso no elimina otro hecho: que suprimió un canal de difusión en el momento en que se debatía el proyecto que criticó el periodista. Es como decirle al orador de la esquina de una calle que no hable más por su megáfono, sino que lo haga por escrito.

Bieri intenta salvar de responsabilidad política al presidente Duque y a la ministra de las TIC, su jefa directa, cuando afirma que asume, solo, lo que sucedió. ¿Acepta la FLIP esta versión o no, y por qué?

Este asunto tomó fuera del país al presidente, pero los mensajes del Gobierno entre Bieri, la ministra de las TIC y la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez fueron contradictorios. Queda en el ambiente la idea de que no hay una posición unificada en el Ejecutivo sobre qué entiende por censura. Eso es preocupante. Tenemos que esperar a que las acciones oficiales que se tomen en adelante demuestren que, efectivamente, el señor Bieri no cumplía órdenes. Confiamos en la palabra de la ministra en cuanto a que se harán efectivos los resultados de la investigación disciplinaria. Este hecho puede ser una oportunidad para que el Gobierno demuestre su voluntad de respetar la libertad de expresión y para aclarar, de una vez por todas, las dudas que pueda haber dejado este episodio que se sumó a otros. Si bien la FLIP respaldará, con total independencia, los procesos que lleven a consolidar la promesa del presidente de respetar la libertad de expresión en el país, nuestro papel también es estar vigilantes de que así se haga.

El exgerente de RTVC aseguró que la grabación exhibida por la FLIP contradice los principios de la propia fundación sobre el rechazo a la invasión del “ámbito privado” de las personas. ¿Cuál es su respuesta a esta “acusación”?

De lo que se habló en esa reunión, ¿qué pertenece al ámbito privado? El señor Bieri tiene que recordar que se sometió, voluntariamente, al escrutinio de la sociedad al aceptar ser un servidor público. La conversación gira en torno a la parrilla de programación de la televisión pública y, en especial, al programa Los puros criollos. Los colombianos tienen derecho a saber cómo se toman esas decisiones. Al escuchar la grabación se enteran de que no hubo ningún criterio técnico, sino una retaliación contra una persona que expresó su opinión sobre un asunto de interés público. ¿Qué van a hacer mañana? ¿Obligar a sus periodistas a borrar trinos que no les gusten a los jefes?

Para la FLIP, ¿es grave que se haya difundido la grabación o lo que esta demuestra? Para Bieri es lo primero, no lo segundo…

Lo que sucedió es grave y su gravedad no está en que se haya conocido la conversación. Radica en que un alto funcionario del Gobierno tomó una decisión contra un comunicador por pensar diferente y por expresar su pensamiento. Bieri se refería al Manual Antiespías que difundió la FLIP con base en una historia real de persecución y espionaje a periodistas del país, entre otros, los conocidos como Andrómeda y el DAS. En el caso que nos ocupa, la persona que denuncia un hecho reprochable no es la protagonista de una “chuzada”, sino un ciudadano valiente que intenta impedir un acto de censura. La sociedad tiene que agradecerle por su coraje cuando decidió denunciar.

Finalmente, la serie que Bieri quería “matar” siguió al aire y se está publicando en su horario habitual. ¿Concluye, así, el debate sobre el intento de censura oficial?

Termina un capítulo, pero tenemos que estar atentos a que no continúe o se repita: ¿qué va a pasar con el periodista Rivas? A nosotros nos preocupa él, y los mensajes que ha recibido, hasta ahora, de parte del Gobierno. Esperamos que le llegue, al menos, una disculpa. En este país de polarizaciones, un periodista corre el riesgo de quedar envuelto en asuntos como este y le corresponde al Estado protegerlo, resarcir el daño y tomar medidas para que no se continúe atacándolo. Además -y no es asunto de poca monta- hay que proteger a la fuente de la FLIP, asunto que le compete a la Procuraduría. No se puede desviar la atención sobre la gravedad de lo que ocurrió: el acto de censura de un altísimo funcionario del Gobierno a un periodista.

En la radio pública (Radio Nacional), que también es parte del sistema de RTVC y bajo la gerencia de Bieri, ocurrió otro capítulo inquietante de aparente censura: se les pidió a dos periodistas del programa informativo de la mañana que no participaran en una entrevista que se le haría en directo al presidente Duque. ¿Qué opina de esta situación?

Es seguro que se les pidió no participar porque temían que hicieran preguntas incómodas. Hay una realidad: la FLIP no va a las redacciones a ver si se cumplen los estándares de libertad de prensa. Los periodistas llegan a la FLIP a poner en su conocimiento hechos por los que se sienten censurados. En este caso nos ha llamado la atención que ha aumentado la demanda de periodistas vinculados con RTVC para informarnos de presiones, sutiles recomendaciones de agenda o censura como en el caso de Los puros criollos. Y esto sucedió desde cuando llegó a la gerencia Juan Pablo Bieri.

¿Cuál es la posición de la FLIP frente al proyecto de ley de las TIC que tiene tan preocupados a los defensores de la libertad de expresión y de prensa?

Le hemos dicho a la ministra que tenemos ideas para compartir con el Gobierno sobre lo que consideramos como un mejor proyecto. Es evidente que el marco legal actual es obsoleto y hay que reformarlo. Sin embargo, es deseable que se escuche a todo el sector de las comunicaciones para conformar una propuesta, se compare con otros países que tienen resueltos varios de estos asuntos y nos lleve a un mejor lugar que el que nos encontramos. La ministra dice que este es un proyecto que necesita aprobarse con urgencia. Se puede hacer un debate amplio en poco tiempo si se dan las garantías para ello. Pero no nos parece que el envío de correos electrónicos sea el canal idóneo para la discusión, como lo sugiere el ministerio. Hemos propuesto una mesa técnica porque no basta la socialización, hay controversias de fondo para discutir.

Justamente, en entrevista radial, el exgerente de RTVC dijo que apoya ese proyecto, en concreto, en cuanto a la eliminación de la actual Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), que es autónoma, la cual sería sustituida por un ente con funciones de control. ¿La FLIP ha analizado las consecuencias que tendría este cambio? 

Nos parece que el poder que se le quiere otorgar al Ejecutivo para nominar los miembros del nuevo ente regulador pone en riesgo su independencia. Se han hecho unas modificaciones, pero tal como está actualmente el proyecto, el Gobierno podría nombrar a dos de sus miembros de manera directa e incidiría en el nombramiento de otros dos. Sigue siendo una concentración excesiva de poder. En este asunto también sería bueno revisar las funciones de sanción que asumiría el ministerio y que hoy tiene la Autoridad Nacional de Televisión, pues puede terminar siendo juez y parte, y eso es muy peligroso.

“Seguiremos actuando en defensa de la libertad de prensa”

La FLIP reveló el audio de una conversación del gerente de RTVC (Sistema de Medios Públicos), cuando este funcionario, Juan Pablo Bieri, inquiere a una subalterna sobre la forma como podrían salir de un periodista por las opiniones de este en contra de un proyecto de Ley que es de prioritario interés del gobierno ¿La FLIP empezará a actuar buscando evidencias y publicándolas directamente en lugar de responder a denuncias de medios y periodistas como hasta ahora? 

Las formas de censura en Colombia son cada vez más complejas y sutiles. Esto o0bliga a los periodistas y a organizaciones como la FLIP a ponerse a tono con las circunstancias. Lo que nos corresponde, como organización, es continuar defendiendo la libertad de prensa, con independencia de quién sea el afectado o el censor. Si esto nos lleva a correr riesgos como el de tener que salir a difundir una grabación que prueba esa censura, pues lo tendremos que hacer. Pero lejos estamos de ser una entidad que chuce teléfonos o grabe a escondidas, como lo ha sugerido Bieri. Nada de eso. Seguiremos actuando como lo hemos hecho durante 23 años: en defensa del derecho a la libertad de prensa, bien supremo de cualquier democracia.

“Esperamos que el presidente Duque cumpla su palabra”

Los dos capítulos de censura en RTVC, ¿son casos individuales que reflejan la inexperiencia de un funcionario  o podrían empezar a evidenciar un ánimo censor y controlador del gobierno Duque sobre la prensa independiente?

Confiemos en que sea lo primero y no lo segundo. Es importante que estas equivocaciones no se sigan repitiendo. El problema, en nuestro país, es que los funcionarios se sienten con el derecho a mentir, con el derecho a ordenarles a los periodistas qué decir, con el derecho a imponer la agenda en los medios. Los periodistas podemos incurrir en equivocaciones y, seguro, ocurre. Tendremos que corregirlas pero no pueden pretender evitarlas con censura. Nada peor para un país con tantos conflictos como el nuestro, que un periodismo amansado. Es evidente que en el partido del presidente Duque ha habido una clara intención de censurar periodistas y medios. No obstante, tengo plena fe en que el Presidente no incurra en ese vicio. La ministra de las TIC, en diálogo con nosotros el jueves pasado, manifestó que desde cuando estaba en campaña, el presidente Duque dio instrucciones sobre respeto a la libertad de prensa con los más altos estándares exigidos. Esperamos que cumpla su palabra.